Terapia Craneosacral Biodinámica
La terapia craneosacral procede de los descubrimientos que el osteópata americano W.G.Sutherland realizó ahora hace más de cien años con relación a una pulsación sutil que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo. Observó por medio de la palpación del cráneo unos movimientos de expansión y contracción en su interior que tenían un determinado ritmo y le llamó Impulso Rítmico Craneal.
En sus experimentos notó que la cualidad con la que se expresan estos movimientos, su frecuencia y su amplitud tenía que ver con la salud y la vitalidad de las personas, que en las zonas del cuerpo que estaban bajo tensión habían cambios en esos movimientos.
Era como una respiración en el interior del sistema nervioso central que se hacía extensible al resto del cuerpo y tenía que ver con el mantenimiento de la salud, con un óptimo estado de las funciones vitales. Algo imprescindible para la vida.Amplió sus conocimientos acerca de las estructuras anatómicas y la fisiología mediante la que este impulso es transmitido al cuerpo y describió varios aspectos de este proceso, lo llamó Mecanismo Respiratorio Primario y desarrolló técnicas sutiles que ayudasen a liberar las zonas de tensión o congestión que limitaban este impulso respiratorio con excelentes resultados clínicos.
Pasaron años en los que Sutherland se había familiarizado y tenía mucha experiencia en percibir el Impulso Rítmico Craneal y hacer suaves manipulaciones correctivas cuando descubrió un ritmo más profundo, más sutil y de una cualidad más energética, al que llamaron Potencia. Este ritmo parecía ser el motor, la energía de fondo que vitaliza el impulso rítmico craneal, una expansión y contracción lenta y potente que emerge en el interior de todas las células y abarca el cuerpo en su totalidad. Al conectar con este ritmo ya no hay una relación tan específica con estructuras concretas, es un impulso que expresa el cuerpo como una unidad.
La cualidad de la percepción y del contacto se refina y las sutiles correcciones ya no tienen cabida, la relación cambia y se siente que no hay la opción de decidir que hacer, que esa energía que se expresa desde dentro parece que guía el proceso.
La percepción de la Potencia y otro ritmo aún más profundo que hoy lo llamamos Marea larga fue lo que a Sutherland le hizo darse cuenta de que son la expresión de la Vida misma. Descubrió ¡como la Vida toma cuerpo! Habló de ellos como la Respiración de la Vida Espiritual o Aliento de Vida.
A estos ritmos les llamamos Mareas, porque la percepción de ellos tiene un paralelismo con las mareas del mar:
El Impulso rítmico craneal o Marea longitudinal es el último eslabón en el despliegue de las Mareas, la expresión más fisiológica del Aliento de Vida, tiene un ritmo de entre 7 y 14 ciclos por minuto y tiene que ver con la expresión de la Vida en los tejidos, los fluidos y las relaciones específicas del cuerpo. Le podemos encontrar una analogía con las olas superficiales del mar o la periferia de un mandala, con la multiplicidad.
La Marea media o Marea de potencia tiene esa cualidad más energética y más global que actúa de motor para la “expansión” de la Vida en el organismo y acoge en su seno los cambios que ocurren en las relaciones específicas integrándolas en la totalidad del cuerpo.
El ritmo de la Marea de potencia es de 2,5 ciclos por minuto y su cualidad la podríamos comparar con las corrientes marinas profundas.
La Marea larga es la primera y más sutil manifestación del Aliento de Vida, una profunda, lenta e indiferenciada inspiración que lo interpenetra todo. Es un estado de presencia cercano a la quietud que emerge de la línea media del cuerpo, un estado de conciencia abarcante y lúcida donde las cosas particulares se disuelven. Conectar con ella es muy sanador ya que es principio organizador más profundo del organismo. Es el mar de fondo del Aliento de VidaLa Quietud es el núcleo de nuestro Ser, nuestra naturaleza Esencial.
La fuente inmanifiesta de la que todo emerge, y ... siempre está presente.
La quietud todo lo sana.La modalidad biodinámica de la terapia craneosacral tiene su raiz en estos últimos descubrimientos del Dr. Sutherland y su posterior desarrollo por Rollin Becker y otros.
El enfasis de esta aproximación está en una percepción neutral por parte del terapeuta acompañando los procesos que se desplieguen sin imponer criterios, juicios o espectativas personales.
La consigna es que para favorecer que la Vida se exprese no tenemos que hacer nada, más bien dejar de hacer, permitir. La Vida ya florece por si misma, solo tenemos que poner las condiciones adecuadas.
La propia inteligencia profunda de la Vida con su capacidad inherente de organización y autorregulación será la que guíe el proceso.El terapeuta, con su contacto y presencia puede generar un espacio que favorezca la expresión del Aliento de Vida en el cuerpo.
La formación del terapeuta para estar presente y no intervenir es en sí un proceso personal.Curar la enfermedad es diferente de sanar.
La terapia craneosacral biodinámica abarca toda la gama de la experiencia humana, desde los aspectos más fisiológicos a la dimensión más transpersonal:Se sana la vida.
Aún en el proceso de morir,
podemos sanar la vida
aunque no podamos curar el cuerpo.Jorge Carvajal
La salud física es una de las consecuencias de la terapia.
